Siento no haber publicado capi en mucho tiempo, ando falta de inspi. Perdonenme si el capi de hoy es demasiado corto ^^''. Espero que les guste.
Capítulo 3:Katze (gato)
Narradora: tendré que ser yo ¬¬
En una noche sin luna, una mujer rezaba arrodillada al pie del altar de una pequeña
iglesia acompañada de su joven sirviente. Su piel blanca como la nieve, su larguísimo
cabello negro como ala de cuervo que tapaba sus ojos y su largo vestido de seda blanca
le daba un aspecto de muñeca de porcelana, fina y frágil. Su acompañante era un chico
de unos quince años, de pelo rojizo y de ojos verdes oscuro. Llevaba su ojo derecho
oculto tras un parche negro con el dibujo de una rosa roja y llevaba una túnica negra
con el mismo símbolo.
Un profundo olor a incienso flotaba por toda la iglesia en una fina capa de humo que
desprendían unas ramitas que se quemaban junto a las velas, que alumbraban la estancia
con su mortecina luz que avisaba con apagarse. El joven se levantó y miró a su señora,
esperando que le diera órdenes.
Joven: señorita, debemos marcharnos...
Mujer: espera querido, creo que las noticias van a llegar pronto...
Precisamente en ese momento un hombre de edad media entró corriendo en la iglesia. Al
llegar hasta donde se encontraban los individuos tomó aliento y, con cierto
nerviosismo, le dijo:
Hombre: mi señora, se nos ha escapado... no hemos podido atraparle y le hemos perdido
el rastro...
Aquellas noticias no le habían gustado ni un pelo a la mujer del vestido blanco, se
levantó y su pelo dejó al descubierto dos ojos amarillentos de vidrio, como los de una
serpiente. En su mirada se notaba la furia y la decepción. El hombre se atemorizó y
retrocedió unos pasos, ella solamente hizo un gesto con la mano y, con tono imponente
pero meloso, le ordenó a su sirviente en pocas palabras:
Mujer: Adiley, querido, acaba con este inútil.
Los gritos y alaridos se oían desde el exterior y se juntaban con los ruidos de la
misteriosa noche. Desde la oscuridad, unos ojos dorados lo observaron todo.
Narradora: Marai
Hoy es un día muy bonito, bueno, todos los días son bonitos jeje, pero hoy más porque
hace sol. Es lunes, por lo tanto, Edelier y yo tenemos que ir al instituto.
Pensareis"¿Pero cuántos años tienen estos dos?" pues ahi va la respuesta: ¡¡¡¡15
añitos!!!! Edelier si lo eligiesen como candidato a dios sería el más joven de todos,
¿a que es genial? Me gustaría que llegase a dios, se que lo logrará.
Edelier: Marai, no te entretengas o llegaremos tarde.
Marai: gomenne*(*perdoname) siento haberte echo esperar Ede-san.
Edelier: tranquila, si nos echarán bronca igual lleguemos tarde o no u.u .
Cuando llegamos al instituto, todo estaba tan animado como siempre. No hay un solo día
en que todo no este lleno de alegría. ¡Kyaaa! ¡Esto es tan emocionante! Nunca se sabe
lo que te depara el destino cada día ¿no? En clase, el profesor nos volvió a reñir,
como bien había dicho Ede-san. Siempre había alguien que la armaba pero hoy no era un
día como todos, hoy no era el mismo liante de siempre quien la estaba armando.
Profesor: ¡tú!¡joven!¡sientate bien!
Aquel joven no era ni más ni menos que...
Deletier: *sentado con los pies apoyados en la mesa* ¿quién se ha creído que es para
ordenarme como debo sentarme?
Edelier: ¿¡¿¡Y ESTE QUÉ PINTA AQUI!?!? O_______________O
Marai: O.O'''' ala...
Profesor: jovencito, no me respondas así o te ganarás un buen castigo.
Deletier: ¿y qué va a hacerme? ¿Pegarme con una regla en las manos? Si es asi, yo
encantado porque seguiré sentandome asi.
Profesor: jovencito... te estas ganando un viajecito al despacho del director...
Deletier: ¿es usted tan inútil que no puede encargarse de mi y tiene que mandarme a
donde el director? Patético -.-'Además, lo que usted ha estado explicando en clases
está mal, se supone que los dioses no deben alterar el mundo humano en el sentido de
alterar su realidad y confundirles de tal manera que los volvería locos. Según lo que
dice usted, un dios puede libremente alterar realidades humanas a su antojo. Tenga en
cuenta, entonces, que esto constituye una falta gravísima viniendo de parte de un
profesor con tanto caché como usted.
Se quedó callado, no dijo nada ante lo dicho por Deletier. Simplemente, salió
corriendo de clase asustado, como si hubiese visto un fantasma, y gritando "¡
renuncio!¡renuncio!¡yo no puedo con este trabajo!". Todos en clase comenzaron a
murmurar cosas como "¿has visto como ha salido corriendo el profesor?" o "¿este tío de
que va?". Deletier estaba como siempre, callado y frío, como si no hubiese pasado
nada. Ningún profesor se atrevió a entrar en el aula, le tenían miedo a Dele-kun. No
hubo clases para nosotros, así que nos dejaron salir al patio. Estuvimos hasta la
última hora haciendo lo que nos diese la gana. ¿Qué guay no? Gracias a Dele-kun, pude
pasar un rato conversando con mis amigos. ¡Arigató*(*gracias) Dele-kun! Por la tarde,
nos tocaba ir a las reuniones de los clubs extraescolares. Ede-san y yo vamos a uno
muy peculiar. Le llaman "el club friki" pero para nosotros, su nombre oficial es "el
club de aquellos en contra de todo lo normal". Un nombre largo ¿verdad? La presidenta,
Kyaroru-san, me cae muy bien. Es muy activa y muy alegre, dice muchas cosas que me
hacen reír, a veces, hasta secuestra miembros . Digo lo de secuestra porque cuando
metieron a Edelier en el club, este no paraba de decir que lo habían secuestrado. Os
voy a presentar a todos los miembros de este club jeje. La primera, la jefaza,
Kyaroru-senpai. Tiene el pelo de un color castaño muy clarito, casi rubio, y los ojos
marrones. La segunda al mando es Miko-chan, tiene el pelo y los ojos marrones, me cae
muy bien, es simpática y activa, tambien un poco pervertida. El tercer miembro es un
chico llamado Kie, tiene el pelo negro y los ojos violetas.No suele hablar mucho, creo
que los temas del club le dan igual. La número cuatro es Esme, tiene el pelo castaño y
los ojos verdes. Es muy maja, me cae genial. Es muy buena chica, siempre está atenta a
lo que ocurre en el club.
Kyaroru: hoy tenemos un nuevo miembro en el club, oh yeah. Os presento a... oye, ¿como
decias que te llamabas?
Deletier: -.-'''''' Deletier.
Kyaroru: ¡eso!¡Deletier! ¡Bienvenido a nuestro club!
Miko: ¡konichiwa!*(*hola) ^w^
Kie: bah...
Edelier: O_______O ¡Aqui tambien!¡Oye Deletier, te cuelas en todas partes!
Deletier: calla hombre -.-'' por cierto onii-baka-chan* (xD onii-chan significa
hermanito, baka idiota, sería algo asi como...¿hermanito idiota? XD*) ¿qué se hace en
este club?
Edelier: lo que a la jefaza se le ocurra...
Kyaroru: hoy toca una misión muy especial... vamos a encontrar a un gato de un millón
de yenes...
Miko: ¿a un gato de un millón de llenes? *O*
Edelier: *ojos en forma del símbolo de los yenes* ¡kukuku! ¡¡Me apunto!!
Marai: que caro el gatito ¿no? OwO Tiene que ser muy mono...
Kyaroru: es el gato de una mujer muy rica del barrio, quien encuentre al minino se
lleva la recompensa.
Deletier: ¿y cómo es el gato? u.u
Kyaroru: ...¡ouch!¡Se me olvidó la foto en la taquilla!
En ese momento, un bonito gato se paseó por delante de nosotros como si estuviese en
su casa. Me fijé en que llevaba un collar de diamantes que parecía ser muy caro.
Esme: el gato... está ahi._. ...
Kyaroru: ¡A POR EL GATOOOO!
Y ahí fuimos todos, persiguiendo al minino por todo el instituto. El maldito animal
salió corriendo como si llevase un cohete amarrado a la cola o algo asi. Esme y yo nos
echamos encima de la bola de pelo ambulante pero terminamos dándonos una buena ostia
contra el suelo, por dios que dolor, mi nariz siempre recordará aquel ostiazo. El gato
escapó hacia el aula de biología donde lo esperaba Miko agarrando una escoba a modo de
katana.
Miko: muajajaja... ¡venid aqui yenes! *O*
Pero el maldito le saltó por encima y le hizo perder el equilibrio, y ahora me
pregunto... ¿cómo lo hizo? Ni idea, quizás aquel gato tuviera poderes mágicos...quien
sabe. Después de su viajecito al aula de biología escapó hacia la sala de ordenadores,
donde Edelier lo esperaba detrás de la puerta.
Edelier: esos yenes... ¡serán míos!
Y allí fue, se lanzó hacia aquel animal que corría y corría como si lo persiguiesen.
Pero el gato fue más listo, le esquivó con tanta facilidad que parecía increible.
Edelier terminó encajado en la pared, maldiciendo al maldito gato. Aquel montón de
pelo de un millón de yenes estaba dando muchos problemas, ahora había salido corriendo
hacia el aula de música. Kyaroru agarró una baqueta y un cubo, persiguió al gato
mientras agitaba la baqueta y exclamaba "¡¡¡ven aqui mininoooooooooooooooooooo!!!".
Cuando estuvo lo bastante cerca de él, lo atrapó en el cubo. Puso su pie encima del
objeto y comenzó a reírse.
Kyaroru: ¡no hay ningún gato que se me escape! ¡estas preso saco de un millón de yenes
ambulante!
Levantó un poco el cubo para asegurarse de verdad de que lo había pillado pero,
precisamente lo que encontró fue un peluche de un gato que le sacaba la lengua.
Kyaroru: gr... ¡MALDITO GATO! Ò_____________Ó ¡SE VA A ENTERAAAAR!
Mientras tanto, en el pasillo, Deletier estaba mirando todas las aulas del instituto
con atención y dibujándo un pequeño boceto de cada una en una pequeña libretita. Olló
un maullido al fondo del pasillo, levantó la vista de la libretita y vió al gato. Le
dirigió una mirada gélida, no se que vería el animal en aquellos ojos que lo
asustaron. Corrió y saltó a los brazos de alguien que pasaba por casualidad
presisamente en aquel momento.
Deletier: ¿uh? ¿y tú por aquí?
Kie: eso debería preguntarlo yo. ¿Qué haces?¿Un mapa del instituto?
Deletier: no es de tu incumbencia -.-
Miko: ¡Kie!¡Has atrapado al gato! *O*
Kyaroru: ¡milloncito de llenes, allá vamos! ¡Oh yeah!
Edelier: ¡TODOS PA MI!
Kyaroru: *capón a Edelier* ¬¬ tacaño
Todos reímos, bueno, todos menos Deletier que seguía frío y distante. Más tarde fuimos
a entregar al gato pero, para mala suerte, ese no era el gato que pedían por la
recompensa. Edelier se cabreó tanto que casi tira el gato hacia un árbol enorme. Pobre
gatito, con lo mono que es. Lo cogí antes de que él lo tirase, le acaricié la cabeza y
dije:
Marai: ¿y si nos lo quedamos? Me da penita dejarlo solo...
Esme: es verdad, pobrecillo ó.ò
Miko: si viene conmigo haré pinchitos de gato kukuku...
Marai: O____O ¡nooooo!
Esme: me lo quedaré yo hasta que encuentre un dueño para él ^^
Y dicho y echo, Esme se quedó con aquel gato escurridizo que tantos problemas nos dió
aquella tarde. Y jamás pensé que echaría tanto de menos aquella diversión de instituto
como la de esa tarde... jamás.
To Be Continued?
Matta ne!